Lo reconozco, estos Dolomitas me han vencido, lo admito. Por más que lo intentara, no sería capaz de expresar con letras o plasmar en fotografías toda magnitud de lo que por allí hay. La verticalidad del relieve o la inclinación y rizado de sus vías han superado todas las expectativas, han podido conmigo.
En esta tierra, estos macizos, y los pasos de montaña que los atraviesan son mucho más que eso, son parte de la historia y la cultura del lugar, una historia de guerras y uniones, de comunicaciones y tradiciones, una historia que el ciclismo ha ayudado a escribir a lo largo de los años. Y es algo que se respira, que se ve. Todo lo relacionado con la bicicleta está rodeado de un aura o un cariño especial. Es parte de ellos.
Nuestra misión en este viaje era seguir los pasos que marcaron esa historia, desde los collados más míticos, pasando por los monstruos de la ingeniería de caminos del siglo XIX como el Stelvio, o sus últimas páginas, como las incorporaciones casi antinaturales de Crostis o Zoncolán.
Este rincón oriental de los Alpes Italianos, tradicionalmente se conocía como “Montes Pálidos”, hasta que tomaron su denominación actual del Geólogo Francés Deodat Gratet de Dolomieu, que estudió su composición, diferente al resto de macizos, a base de compuestos de Calcio, Magnesio y Carbono, que hace que estas moles rocosas sean únicas en Europa. Y vaya si lo son.
En esta primera, aunque seguro que no última incursión en estas tierras, el objetivo era tomar contacto con esta tierra, empezar a conocerla, a recorrerla, tomando como excusa la participación en la Maratona de los Dolomitas.
Aqui tenéis el día a día de este viaje:
Día 1: Marmolada, Staulanza, Durán
Día 2: Tre Croci, Tre Cime di Lavaredo
Día 3: Passo di Erbe
Día 4: Maratona dles Dolomites
Día 5: Monte Crostis, Monte Zoncolan
Día 6: Passo Umbrail, Passo dello Stelvio
Día 7: Regreso. Mont Ventoux

Vemos tu correo en una terraza de Luz saint... He pedido comenterios y Piti ha dicho: ?por q no cojes tlf al lagunas?
ResponderEliminarSolo una persona podía escribir ese comentario...
ResponderEliminarDisfrutad a tope la zona!!!!
Ah, solo hay un momento en el que yo no coja el teléfono: Cuando doy pedales... y a la tercera, paro, jejej
Hace casi tres semanas que volvimos, y desde entonces, no ha pasado un día en el que no haya recordado algo de esa quincena (casi) de vacaciones. ¿cuando volvemos?
ResponderEliminarExcelente crónica, tremendas fotos y tremendas rampas dolomíticas.
ResponderEliminar¡¡¡ Que envidia me das Ernesto!!!
¡Como me hubiera gustado participar en esa Maratón de los Dolomitas!
Aquí tienes a un ferviente seguidor de este estupendo Blog.
Un fuerte abrazo.
En 2 palabras: im - presionante
ResponderEliminar